Estos son los bienes de Los Zambada

- 18:33:00
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Ante los ojos de la autoridad, familiares de Ismael “Mayo” Zambada García han comprado y vendido propiedades en Baja California, desde hace casi 30 años, sin la necesidad de utilizar alias, prestanombres o documentación falsa. Algunas transacciones, de hecho, las hicieron cuando ya estaban recluidos en prisiones mexicanas y de los Estados Unidos, o bien, denunciados por el Departamento del Tesoro del vecino país.

Los hijos del capo, Vicente, Midiam (o Miriam) Patricia, Mónica del Rosario, María Teresa y Modesta, de apellidos Zambada Niebla, su esposa Rosario Niebla Cardoza, y su hermano Jesús “El Rey” Zambada, adquirieron bienes inmobiliarios sin ninguna complicación. Los movimientos están disponibles para consulta en el Registro Público de la Propiedad y el Comercio (RPPC), y hasta donde pudo cotejarse, nunca han sido investigados por autoridades federales mexicanas para determinar si su compra se realizó por medio de recursos de procedencia ilícita.

En una de las escrituras firmada en el año 1989, aparece el nombre del conocido narcotraficante, acompañado de su esposa, para representar a sus hijos menores de edad, en la adquisición de una propiedad ubicada en el municipio de Mexicali.


En otro inmueble que fue vendido hace varios años, aún aparece el nombre de su esposa como propietaria ante el Ayuntamiento, el cual está disponible en la herramienta de generación de recibos del pago de predial.

TERRENOS, RANCHOS Y PARCELAS

Desde finales de los años 80, la familia Zambada comenzó la adquisición de inmuebles en Baja California, llegando a acumular más de 10 propiedades en los municipios de Mexicali y Tijuana. Varias fueron vendidas a finales de los noventa y hasta 2014, pero otras permanecen a su nombre; ninguna de las propiedades estuvo o está en proceso judicial.

En la zona rural de la capital bajacaliforniana, los hijos -algunos menores de edad- comenzaron la compra de propiedades en la colonia Abasolo y el ejido Paredones, desde 1988.

El inmueble de la colonia Abasolo tenía un folio real 98872, pero se modificó en años posteriores a 40618. Se trata de un terreno numerado como lote 55, de cuatro hectáreas, colindante a la colonia Castro, el cual fue adquirido por Vicente Zambada Niebla, “El Vicentillo”, que en ese momento era menor de edad; por lo que fue representado por Ismael Zambada García y Rosario Niebla Cardoza, sus padres. Hoy día, Vicente Zambada está recluido en una prisión del Estado de Illinois en la Unión Americana.

El terreno -ubicado a metros de la carretera al Aeropuerto y del rancho Avestruces- tiene una construcción inconclusa y está protegida por un gran muro de concreto; aledaño, un terreno baldío que ha acumulado grandes cantidades de basura y cascajo.

Dicha propiedad perteneció al hijo del “Mayo” hasta 2012 -casi tres años después de su captura-, cuando fue vendido a un originario de San Luis Río Colorado, Sonora, de nombre Jesús León Dones, quien pagó 200 mil pesos por la propiedad, y dos años después lo revendió por la misma cantidad a Ezequiel Madrid López, propietario de la empresa del ramo gasolinero, Servicios Corporativos “El Rey”, que comparte sociedad con Alfredo Madrid Rodríguez y Santiago López Meza, y que fue inscrita en 2006, en Baja California, y en 2017, en Sinaloa; según el Registro Público de Comercio (RPC). Coincidentemente, las dos compras fueron inscritas en el RPPC, el mismo mes de agosto de 2015.

El predio que fue de “El Vicentillo” fue embargado en 2016, debido a una batalla legal con 10 ex trabajadores de un salón social llamado “La Fuente”, en San Luis Río Colorado, luego de un cateo de PGR, que consta el expediente AP/PGR/SON/SLRC-II/323/2010 donde fueron detenidos en posesión de armas y droga al interior del inmueble. Tras salir de prisión iniciaron un litigio que concluyó con el pago millonario a los empleados para liberar la restricción.

La familia Zambada también adquirió cinco propiedades en los alrededores del ejido Nuevo Paredones, algunos metros al Norte de la carretera estatal 6. Para llegar a este punto se debe manejar por varios minutos en un camino de terracería, de manera paralela a un canal de riego.

El acceso es complicado, pues la arena está suelta, lo que sugiere que solo vehículos grandes transitan por dicha terracería. A la distancia se observa un inmueble de dos pisos con grandes proporciones y trabajadores cuidando la cosecha. Un granero, pacas de alfalfa y tractores se vislumbran alrededor del rancho.

La vivienda y las cuatro parcelas pertenecían a la familia Zambada, desde 1989, pero en 1997 vendieron prácticamente todo a Salvador Hurtado García y Celsa Luna Reyes, una pareja de acaudalados agricultores del valle de Mexicali; la propiedad aún pertenece a María Teresa Zambada Niebla.

Los terrenos -cuyas dimensiones van de las cuatro a las 20 hectáreas-, tenían un precio, según el avalúo, que no superaban los 500 mil pesos, pero según el RPPC llegaron a pagar hasta 18 millones por uno de ellos.

En la herramienta “Paga tu predial”, disponible en internet, se puede constatar que los inmuebles RU-008-050 y RU 003537, están a nombre de Mónica del Rosario Zambada Niebla y Rosario Niebla Cardoza y copropietarios; mientras que los otros con claves RU-006-397, RU-006-398 y RU-006-847, fueron registrados por Celsa Luna Reyes y Salvador Hurtado García. Ninguno ha pagado el impuesto desde 2012.

En la venta de dos inmuebles, con folio real 96095 y 63008, de Nuevo Paredones, la familia Zambada requirió los servicios de José Enrique Huerta Casillas y de Martha Angélica Clemente Martínez, como representante legales; el primero es abogado, radicado en Tijuana, y la segunda juez calificador de la misma ciudad.

OTROS TANTOS TERRENOS EN TIJUANA

En el municipio de Tijuana, “El Vicentillo” también adquirió algunas propiedades, al igual que su tío Jesús Zambada García, quien previo a su captura en octubre de 2008, era uno de los principales operadores del Cártel de Sinaloa.

Tal y como ocurrió en Mexicali, las compras de la familia Zambada comenzaron en marzo de 1988. La suegra del “Mayo”, María Elena Cardoza Núñez, adquirió otra propiedad en el fraccionamiento Sección Jardines de Playas de Tijuana, foliado con el número 827040, cuya superficie es de 300 metros cuadrados y con clave catastral PT-058-022, justo sobre la calle Del Risco.

El inmueble fue propiedad de su suegra hasta que en 2004 lo heredó a su hija y nietos, quienes decidieron venderlo al año siguiente por la cantidad de un millón 709 mil pesos a una mujer llamada María del Carmen Domínguez Olguín, de Tijuana, quien cuenta con varias propiedades. En esa ocasión también requirieron de los servicios del abogado Enrique Huerta Casillas.

En la transacción realizada en la Notaría 7, ante Juan José Thomas Moreno, aparecen los nombres de las parejas sentimentales de los Zambada Niebla, como lo son Zynthia Borboa Zazueta -esposa del “Vicentillo” y boletinada en 2007 por el Departamento del Tesoro como operadora financiera del Cártel de Sinaloa-, y Marco Antonio Zazueta Osuna, esposo de Mónica del Rosario y dueño de las empresas Frizasa y Comercializadora Chamuko; Rafael Zazueta Peraza, pareja de María Teresa; y Jesús Gabriel González Ibarra, esposo de Midiam Patricia. Este último falleció electrocutado hace unos años en Culiacán, Sinaloa, tras un accidente en la zona residencial Las Quintas, donde vivía con su familia.

El 13 de julio de 1992, “El Vicentillo” compró otra propiedad, frente al Notario Público número 2, Gabriel Moreno Henríquez. Tenía apenas 19 años, se dijo estudiante y residente del fraccionamiento Los Olivos, al momento de firmar el contrato con la señora Socorro González de Córdova, originaria de los Estados Unidos.

La transacción por el lote llamado Rancho Socorro, en la colonia Rancho El Refugio, en La Mesa, foliada con el número 884394 y cuya superficie supera las 13-34-50 hectáreas, fue de 46 millones 500 mil pesos y según el RPPC, aún pertenece al “Mayito”.

La esposa de Zambada García también compró en agosto de 1989, otra propiedad con folio 815132, en Las Huertas 4ta Sección, la cual tiene una superficie de 300 metros cuadrados, sin construcciones. Dicho predio fue posteriormente cedido a una de sus hijas, entonces menor de edad, Midiam Patricia Zambada Niebla.

Jesús “El Rey” Zambada y su esposa Silvia Apodaca Bravo, se unieron a la familia y compraron en marzo de 1989, una propiedad con folio real 871019, en el Rancho Las Rosas, de la Delegación Valle de las Palmas, con una superficie de 30 mil 243 metros cuadrados y clave catastral DM-008-854.

Fue hasta 1999, cuando la propiedad cambió de manos, adquiriéndola un ganadero llamado Carlos León Arroyo Guizar, copropietario del negocio llamado Happy Pork, radicado en Hidalgo. Pagó más de un millón 200 mil por la casa.

Dicho inmueble perteneció por más de diez años a la pareja que procreó varios hijos, entre ellos Óscar Ismael Zambada Apodaca, quien fue detenido en abril de 2012 en el municipio de Tijuana, al pretender asistir a un funeral. En ese operativo también fue asegurado un primo, Sergio Rodolfo Cázares Zambada.

Rosario Niebla Cardoza también posee bienes de grandes proporciones, como el de más de cinco mil metros cuadrados que se comprende por los lotes 8,9, 19, 20 y 21, ubicado en Los Viñedos Casa Blanca, cuyo folio real es 872726,  y que a la fecha permanece a su nombre, aunque no se especifican detalles de la compra.

El último inmueble identificado a nombre de la familia Zambada se ubica en la colonia Chapultepec Octava Sección, adyacente a un campo de Golf, según el RPPC. El terreno está conformado por dos lotes, uno de 973 metros cuadrados y el otro era de 707.80 metros cuadrados.

Niebla Cardoza compró los dos terrenos a Manuel Aguirre Galindo, alias “El Caballo”, integrante del Cártel Arellano Félix, quien los adquirió en 1985. La compra se realizó en julio de 1989, fecha en que aparentemente la familia acudió a Baja California y comenzó a formar su patrimonio inmobiliario.

Aun cuando estaba a nombre de Niebla Cardoza, la Procuraduría General de la República (PGR) lo identificó como un bien de “El Caballo” y lo embargó en 1994. En medio del litigio, la señora Niebla Cardoza emprendió acciones legales a través de su abogado Enrique Huerta Casillas, quien facilitó la venta del inmueble a un individuo llamado Manuel Salvador Borrego Espinoza, en 2010, y no fue hasta el año pasado cuando oficialmente cambió de propietario a través de una prescripción positiva en la que la demandada prácticamente no emitió argumentos legales a su favor.

Pese a que se conoce la vida criminal del capo y que tanto su hermano, como varios de sus hijos, fueron detenidos por delitos vinculados al narcotráfico, ni la Procuraduría General de la República en Baja California, ni la Procuraduría General de Justicia del Estado, cuentan con mandamientos judiciales contra el longevo narco, al punto que sus bienes parecen intocables.
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