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Marina reventó a sicarios de Los “Guzmanes”



“La Marina principalmente estaba obligada a dar resultados, la ciudadanía ya estaba solicitando, reclamando prácticamente la inoperancia de la estrategia de inteligencia que se había planteado; justamente el enfrentamiento en Cabo es eso, resultado de la presión y el afán de presentar resultados inmediatos. Quizá los ‘atoraron’ en el trabajo de vigilancia, pero el de investigación e inteligencia sigue dando a desear, si no que le pregunten en cada esquina a la gente”, expuso un agente de la Policía Estatal Preventiva.

Apenas pasaban las ocho de la noche del 6 de enero, cuando elementos de la Secretaría de Marina hicieron la parada a dos vehículos que circulaban por calles de la colonia Costa Dorada en San José del Cabo, municipio de Los Cabos. En ese momento, efectivos de la Marina afirmaron:

“Tuvimos a la vista dos vehículos, un pick-up doble cabina verde olivo, con placas del Estado de California, USA, a bordo se apreciaban tres personas del sexo masculino con chalecos tácticos y armas largas, al parecer de las conocidas como ‘cuerno de chivo’; un segundo vehículo tipo camioneta familiar gris, con placas también del Estado de California, se alcanzaban a ver cuatro personas del sexo masculino con chalecos tácticos y armas largas”.

Fue la explicación inicial que los efectivos entregaron a sus superiores tras iniciar una persecución que se convertiría en una verdadera masacre del cuerpo de Infantería de Marina.

En el Reporte Policial Homologado, los elementos dieron cuenta que persiguieron por varias cuadras a los “sospechosos”. Pasaron colonias como Las Veredas, Buenos Aires, El Zacatal y San José Viejo hasta llegar a Santa Rosa, a través de la Carretera Transpeninsular San José del Cabo- Cabo San Lucas.

El primer enfrentamiento se dio poco antes de llegar a la colonia Santa Rosa. La Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) justificó a los efectivos de la Marina en cuanto al accionar de sus armas de fuego:

“Tripulantes de la camioneta Tacoma comienzan a accionar sus armas de fuego en contra de los elementos de la Fuerzas Armadas, quienes para salvaguardar su integridad física y de la ciudadanía, repelió la agresión, los agresores que iban a bordo del Tacoma pierden el control del vehículo y se trasladan al carril contrario, impactándose sobre una guarnición; dos de los tripulantes del vehículo agresor, nuevamente accionan sus armas en contra de los elementos de la Marina, quienes repelieron la agresión. Derivado de esto, se avisa de inmediato a la unidad paramédica quien acude al lugar y confirma el deceso de dos personas del sexo masculino en el lugar mientras que otra fue trasladada en estado crítico al hospital, donde fallece más tarde”.

La persecución continuó algunas cuadras hasta llegar a San Antonio y Candelaria, donde los sicarios descendieron de la unidad y dispararon contra elementos de la Secretaría de Marina Armada de México, acertando algunos disparos al parabrisas, por lo que de inmediato los agentes dispararon en repetidas ocasiones.

El tiroteo duró unos minutos, hasta neutralizar la amenaza. En la Avenida La Paz procedieron al aseguramiento, embalaje y registro en cadena de custodia de:

* Tres armas largas calibre 7.62×39 milímetros con su respectivo cargador abastecido.

* Dos cargadores abastecidos con cartuchos calibre 7.62×39.

* dos chalecos tácticos.

* Un vehículo Toyota Tacoma cuatro puertas, color verde olivo y placas de circulación 6KFU957 -sobrepuestas- del Estado de California. El pick-up cuenta con reporte de robo en la ciudad de Tijuana, Baja California.

El saldo fue de dos muertos en el lugar y un herido que falleció minutos después.

Mientras que en Calle San Antonio, entre Candelaria y Cabo Pulmo, Colonia Santa Rosa, se dio el aseguramiento de:

* Tres armas largas calibre .223.

* Una pistola calibre .45.

* Un arma larga calibre 7.62×39.

* Un cargador abastecido con once cartuchos útiles calibre .223.

* Dos chalecos tácticos color negro con cinco cargadores abastecidos calibre .223.

* Una vagoneta Hyundai de color gris, placas de circulación 7XNT832 del Estado de California.

El saldo de este segundo enfrentamiento fue de cuatro presuntos sicarios abatidos.

“Fue confirmado por agentes de inteligencia que los sicarios muertos estaban vinculados con el Cártel de Sinaloa o los grupos autodenominados como ‘Los Tegoripeños’ o ‘Los Guzmanes’, lo que representa una baja importante para ‘la maña’ y ahora no tienen que aflojar, ya que este fue un tiroteo importante y de nuevo la Marina salió a repeler la agresión cuando el resto de las corporaciones están pasmadas, por decirlo de alguna manera”, dio a conocer un especialista en delincuencia organizada.

Fuerzas de seguridad también confirmaron que los siete sicarios muertos posiblemente estaban vinculados con hechos violentos registrados en Baja California Sur, los cuales podrían disminuir, pero “es sabido que esa clase de delincuentes ya preparan un contraataque con más pistoleros, tienen más habilidad que las mismas autoridades”, agregó el experto en delitos.

Fuerzas de inteligencia identificaron a Luis Alfredo Guevara Franco y/o José Guevara como pistolero y mano derecha de Luis Fernando Villalobos Graciano “El Güero Rumble” o “El Güero Ruffles”, ex brazo armado de las Fuerzas Especiales Dámaso (FED).

Pero esto no es nuevo para las autoridades, ya que el 10 de septiembre de 2016, Guevara habría sido herido de bala en piernas y brazos, y corrió a refugiarse en el techo de una vivienda en De la Carreta y Antonio Wilson González, Fraccionamiento Camino Real en La Paz. Esa misma noche fue detenido “El Güero Rumble”.

Al momento de ese ataque, los delincuentes viajaban a bordo de un automóvil color negro y de un pick-up gris; la camioneta quedó con impactos de bala por todos lados y tres heridos a bordo: Guevara, Josué Omar Ceseña Moyrón y César Castro Castillo, este último fallecido al recibir atención médica. Cabe destacar que era hijo de Miriam Castillo González, secretaria de la Procuraduría General de la República (PGR) en Cabo San Lucas.

Luis Fernando Villalobos Graciano “El Güero Ruffles” huyó junto con un pistolero apodado “El Danny” por una brecha en Camino Real, donde fueron detenidos.

El 15 de diciembre de 2016 fue la segunda ocasión que las autoridades vieron a Guevara, siendo capturado en las calles Belisario Domínguez y Sonora de la colonia Pueblo Nuevo, después de la ejecución del custodio del Centro de Reinserción Social (Cereso) de La Paz, Jesús Rosario Cadena Cota.

“Lo que hace pensar que los oficiales que lo vieron esa noche lo protegieron y ya están bajo investigación, sobre todo porque si nosotros vamos contra ellos, no queremos a policías del mismo bando”, advirtió el miembro de la Marina consultado por este Semanario.

LOS EFECTOS DEL TIROTEO

“El 6 de enero fue crucial para la lucha contra la delincuencia organizada, fue una estocada directa a la operatividad de esas células criminales, mismas que estaban operando con total impunidad y los cuerpos policiacos que buscaban atacar a las células se detenían por miedo, no por nada el intento de fuga del penal, los oficiales fallecidos y los familiares ‘levantados’, a eso súmale los agentes vinculados con el grupo”, refirió un policía estatal, adjunto al Mando Mixto.

Tres días después del choque entre la célula delictiva y los marinos, se tuvo un primer aseguramiento vinculado con el tiroteo de la colonia Santa Rosa; el aseguramiento se dio en Country Mar, a cinco kilómetros de donde ocurrió el ataque.

“Estamos considerando que estos hombres buscaban era regresar a la casa de seguridad para esconderse y evitar la detención, y eso creímos cuando le dispararon a los compañeros, quizá lo hicieron para ahuyentarlos y evitar que los persiguieran, pero se continuó hasta obtener los resultados que ya se han mencionado”, informó el efectivo de investigación.

En el operativo se pudo asegurar:

* Un arma larga tipo fusil con cargador abastecido.

* Ocho cargadores de metal para arma larga AK-47, calibre 6.62×39.

* Siete cajas de cartuchos útiles 7.62×39 y calibre 40.

* Una pistola calibre 9 milímetros.

* Dos bolsas con al parecer marihuana en su interior.

* Una vagoneta con lámina de Anapromex.

* Un vehículo sedán con placas del Estado de Jalisco.

En La Paz también hubo repercusiones, pero no por parte de las autoridades, sino de grupos criminales. Esto fue confirmado alrededor de las ocho de la noche del martes 9 de enero, cuando un comando armado se aproximó a las calles Añiñi y Gómez Farías de la colonia Puesta del Sol, en La Paz.

El comandante general del Cereso de La Paz, Raymundo Magaña Bautista, fue ejecutado a las afueras de su domicilio cuando este se encontraba franco; quedó tendido sobre la banqueta.

“Los sicarios se acercaron y dispararon en repetidas ocasiones, el comandante de custodios intentó huir de sus agresores pero fue alcanzado de inmediato por los disparos, rápidamente emprendieron huida y las corporaciones solo acudimos a colocar la cinta amarilla”, refirió uno de los agentes de la Policía Ministerial que estuvo en el lugar de los hechos.

Todo parece indicar que desde la amenaza colocada en una narcomanta en San José del Cabo por la muerte del reo “Cano Vega”, quien intentó fugarse del penal de mediana seguridad en aquella comunidad, tiene repercusiones; sin embargo, “se habla de ciertas amenazas que recibió el agente, seguimos analizando el panorama y determinar lo ocurrido, pero te confirmo que es el primer servidor público privado de la vida este año”, confió el agente ministerial.

Pero la presencia y operativos policiales no fue suficiente en La Paz. Solo dos horas después del incidente y a un kilómetro de distancia, incluso aún se encontraban recolectando evidencia del evento anterior, sicarios abrieron fuego contra una vivienda ubicada en Sandía y Tecnológico, de la colonia Indeco.

“Esto era un volado prácticamente y solo se trata de seguir adelante con la estrategia, digamos que ya provocamos con lo ocurrido en San José, ahora tenemos que entrarle al quite y no dejar que nuestra ciudadanía esté sola”, manifestó un efectivo de la Armada.

Especialistas en delincuencia organizada dijeron que se viene una pugna “muy difícil”, en la que las fuerzas tendrán que intervenir activamente y podrían generar otros enfrentamientos, sobre todo si el Cártel de Sinaloa contraataca.

“Otro de los escenarios es que el Cártel Jalisco Nueva Generación aproveche el espacio y siga con la limpia de contras, es aquí donde veremos la intervención de fuerzas policiales y ellos nos van a dar el panorama, si tendremos que ver un reacomodo y complicidad, o de una vez por todas las fuerzas de seguridad concentradas en el Grupo de Coordinación de Seguridad Pública hacen su trabajo y terminan con lo que mucho daño le ha hecho a nuestro Estado”, remató el experto en delincuencia organizada.

MAYOR RIESGO VIAJAR A LA PAZ Y LOS CABOS: EU

El Departamento de Estado de Estados Unidos presentó lo que considera “una serie de mejoras” a la información que se emite a los viajeros norteamericanos, en otras palabras, se hizo una reclasificación de las alertas que emite, pasando de una alerta general a especificar el grado de peligrosidad en cada localidad del país.

La dividió en cuatro niveles, los cuales se describen a continuación:

Nivel 1. Tomar las precauciones normales. Este es el nivel de recomendación más bajo para riesgos de seguridad.

Nivel 2. Tomar mayores precauciones. Se debe considerar la existencia de mayores riesgos para la seguridad y la protección.

Nivel 3. Reconsiderar el viaje. Se debería evitar viajar debido a graves riesgos para la seguridad y protección.

Nivel 4. No viajar. Este es el mayor nivel de recomendación debido a la mayor probabilidad de riesgos para la vida.

En comparación con las que se emitían normalmente, por ejemplo en agosto de 2017, la alerta contemplaba textualmente:

Baja California Sur (incluidos Cabo San Lucas y La Paz): “Tenga precaución en la Capital del Estado en La Paz. Baja California Sur continúa experimentando una alta tasa de homicidios. Muchos de estos se han ejecutado en La Paz, donde se han producido actos públicos de violencia entre organizaciones criminales rivales”.

Lo anterior “dejaba muy abierta la alerta a los turistas y podía interpretarse de muchas maneras, la principal, perjudicando a los destinos turísticos, sobre todo en algunas ocasiones detenían a sus connacionales que pretendían visitar ciertos destinos turísticos”, expuso Fabricio, dedicado a la prestación de servicios turísticos.

Con la reclasificación se establecen cuatro niveles de peligrosidad, colocando a Baja California Sur en Nivel 2, de ejercicio de mayor precaución.

La reclasificación para Sudcalifornia establece lo siguiente:

“El ejercicio aumentó la precaución debido al crimen. La actividad criminal y la violencia, incluido el homicidio, siguen siendo un problema en todo el Estado. Según las estadísticas del Gobierno de México, el Estado experimentó un aumento en las tasas de homicidios en comparación con el mismo período en 2016”.

Sin embargo, pese a la clasificación y la especificación de lo que ocurre con la violencia, refiere: “No existen restricciones gubernamentales de los Estados Unidos para viajar en Baja California Sur, que incluye las zonas turísticas de Cabo San Lucas, San José del Cabo y La Paz”.

Con 728 personas privadas de la vida al estilo del crimen organizado en 2017 y un violento inicio de 2018, Baja California Sur no se encuentra en los estados con riesgo para los visitantes. Por el contrario, el gobierno norteamericano pide no viajar a:

* Colima, a excepción de Manzanillo.

* Guerrero, incluido Acapulco.

* Michoacán, exceptuando Morelia y Lázaro Cárdenas.

* Sinaloa, con especial restricción a Mazatlán, en la Zona Dorada, el Centro Histórico y las rutas directas al aeropuerto o la terminal portuaria; en Los Mochis y Topolobampo, dentro de la ciudad y el puerto, así como las rutas al aeropuerto.

* Tamaulipas, gran parte del territorio con restricción de movimiento y toque de queda entre la medianoche y las seis de la mañana.

COMONDÚ EN LA MIRA

Mientras la disputa más fuerte se vive en La Paz y Los Cabos, en Comondú la tranquilidad se ha perdido poco a poco. Los propios ciudadanos sienten temor al salir a las calles y presenciar una balacera, ya que los principales indicios de recrudecimiento de violencia se vivieron a finales de 2017 y ahora en 2018.

“Está muy difícil la situación en tierra, desde el homicidio a finales de diciembre, de un hombre en la colonia Centro de Constitución, el cual fue identificado con el sobrenombre de ‘El Misa’, ex policía municipal al parecer; ese fue el reflejo de que algo fuerte se venía para esta zona. Parecía que lo ignoraban, pero poco a poco ha subido de tono en la zona”, afirmó el agente del Mando Mixto con operaciones en La Paz.

La desestabilización y enfrentamiento entre las células de Jalisco y Sinaloa, apuntó a una nueva lucha por la plaza, sobre todo en la pelea a los establecidos en Comondú.

Al mediodía del 4 de enero fue perseguida una camioneta tipo Raptor de color blanco con negro hasta estrellarse, en las calles Francisco I Madero y Gustavo Díaz Ordaz de la colonia Pueblo Nuevo. La agresión fue dirigida contra José Rene “N”, alias “El Pirri”, de entre 25 y 30 años de edad, quien se desempeñaba como secretario del Centro de Rehabilitación conocido como “Soldados Nuevos”. Le acompañaban tres personas, las cuales resultaron lesionadas en el evento.

“Tras el hecho se le advirtió a otras personas relacionadas con el centro que si tenían información que se brindara, nos la dieran para esclarecer las investigaciones, pero la respuesta fue nula”, dijo un efectivo militar.

Cuatro días después, fue privado de la vida Adolfo Osuna González “El Ganso” de 45 años, también hijo de la ex diputada panista y actual subsecretaria de Enlace Legislativo del Gobierno del Estado, Adela González Moreno.

El homicidio del “Ganso” ocurrió la tarde del lunes 8 de enero en Bulevar Agustín Olachea Avilés, entre Corregidora de Querétaro y Agustín Melgar, en el estacionamiento de Bodega Aurrerá; la forma en que fue atacado causó consternación en la comunidad y de inmediato se montaron operativos en la búsqueda de los sicarios.

El operativo interinstitucional se ha abocado a la revisión de personas sospechosas, así como diversos operativos y recorridos en las calles de Ciudad Constitución e Insurgentes principalmente, sin que al cierre de esta edición hubiera resultados sobre estos homicidios.

Tras los hechos, internos del centro de rehabilitación han abandonado las instalaciones por temor a ser agredidos por pistoleros. Mientras tanto, la ciudadanía ha resentido la narcoguerra al igual que en Bahía Tortugas, comunidad al norte de BCS, donde las denuncias de sicarios armados en las calles no ha logrado que la autoridad responda.
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