Cerca de 300 hombres armados entraron al pueblo, a llevarse al comisario fueron tres días de balaceras

- 12:17:00


Chilpancingo.- El pasado 24 de agosto, se suscito un enfrentamiento entre habitantes del pueblo contra al menos 300 integrantes un grupo de la delincuencia organizada, donde según versiones de los pobladores, fallecieron seis personas, entre ellos una mujer y un niño, así como cuatro hombres adultos, y varias casas incendiadas.

Cuando los hombres armados llegaron para tomar Pueblo Viejo dijeron ir por el comisario. Los pobladores escucharon por radio que les pedían que los dejaran entrar por él. “No les va a pasar nada, pero déjennos entrar”, exigieron varias veces. Después se soltó la balacera, contó Julia una mujer de ese pueblo de la sierra de Tlacotepec, desplazada por la violencia de ese día.

De la fecha, hasta el día de hoy, seis días después del enfrentamiento, los pobladores, declaran desconocer cuántos muertos, cuántos desaparecidos y cuántos desplazados hay realmente, porque desde ese día muchos se “tiraron a perder al monte”.

La mujer dijo que no cree que sólo dos cuerpos se hayan encontrado cerca del pueblo, como lo informó la Secretaría de Seguridad Pública, “no creo que en tres días de balazos solamente hayan matado a dos y haya habido tres heridos, como lo dijo el gobierno”, dijo.
Julia, responsabilizó al Alcalde de Heliodoro Castillo, el priista Juan Pedro Salgado Román, de todo o sucedido, ya que las fuerzas federales y estatales llegaran tres días después a auxiliar a la población, pues dijo que le reportaron primero a él el ataque pero cuando le preguntaron del gobierno estatal, aseguró que no había pasado nada y que todo estaba tranquilo, “por eso se confiaron los del gobierno”, dijo.

Mencionó que el grupo que quiso entrar el jueves 24 de agosto iba contra el comisario porque éste desde hace un mes promueve un grupo de autodefensa “y saben que la gente siembra mucho, la gente de allá se dedica a trabajar el campo, es muy trabajadora y produce mucho la droga, no le voy a negar, si no se dedica uno a eso la gente se muere de hambre”, reconoció.

Denunció que “a eso le está tirando” el grupo agresor: “quieren las tierras, son tierras buenas para producir eso. Pero la tierra produce no nada más porque sí, sino porque la gente es trabajadora”.

Siguió: “Las mujeres solas son bien luchonas, ellas mero se ponen a trabajar el campo".
Afirmó que también las mujeres siembran, porque no hay otra forma de hacerse de recursos, si no siembra eso, no come la gente, ahí le entran todos, no es cosa de espantarse, le entra toda la gente a sembrar eso, por eso no nos vamos a espantar, así se trabaja en la sierra”.

Contó que hace cinco años, el grupo que quería entrar ya estuvo en poder del pueblo, y que cuando entraron hace cinco años, sacaron a muchas familias, entre ellas a los Camacho, “los sacaron porque los Camacho no querían venderles, o no sé cómo estaría eso, pero yo me supongo que si ellos la trabajaban, estaban en su derecho de decidir a quiénes se las vendían”.

Cuando el grupo agresor entró al pueblo “sacó a todos a la mala, hicieron lo mismo que están haciendo ahorita, se subieron a los cerros y comenzaban a tirar balazos a las casas, no se fijaban si había niños, no tenían miramiento. En esas balaceras mataron a mi sobrino y después sacaron a todas las familias”, explicó la mujer.

Pero dijo que los agresores solamente estuvieron en Pueblo Viejo un año porque los pueblos de los alrededores se unieron y fueron sacando a esa gente, “cuatro años se aplacaron, cuatro años estuvimos viviendo bien, y ahorita otra vez regresaron, ahora con el apoyo de “El Teniente”, estábamos contentos porque se supo que él estaba herido o muerto, pero resulta que no, es él, la gente dice que lo escucharon hablar por radio”.

Informó que Juan Castillo, “El Teniente”, es de Tecomazúchitl y que en los últimos meses ya controla casi todos los pueblos cercanos a Pueblo Viejo como Capulines, Barrales, El Frío.
Explicó que antes éstos eran pueblitos pacíficos, “pero ahorita ese hombre ya se metió y dejó a su gente, los que viven en esos pueblos ya no son los mismos habitantes, él lleva a su propia gente y la va dejando en los pueblos. Su gente obliga a la de los pueblos a que les vendan “ya sabe qué”. Los que aceptan se quedan, los que no, se van”.

Insistió en que en Pueblo Viejo están queriendo hacer lo mismo, pero que no han podido porque es el más grande, son aproximadamente 2 mil habitantes.

Explicó que fue esa gente la que desde el jueves 24 de agosto como a las 12 del día empezó a tirarle al pueblo, “pero como vieron que la gente se metió a las casas y desde allí se amacizaron y con escopetas se defendieron, se atrincheraron en los cerros y desde allí empezaron a tirar a la cancha para espantarnos, después contra las casas”.

Dijo que como ya se estaba armando la Policía Comunitaria, “los comunitarios” les respondieron a los agresores, hombres y mujeres.

Agregó que la balacera que comenzó el mediodía del jueves 24 de agosto se suspendió hasta en la noche, “pero lo más fuerte se vino el viernes, el tiroteo se cerró, y la gente comenzó a hablar a la Sedena, a la Marina, al 911, a muchas autoridades del gobierno pero por la tarde cortaron la línea de teléfono”.
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