La sombra del narco y de Escobar en Medellín no desaparece

- 10:18:00


Colombia.- Imposible para el papa Francisco evitar, en Medellín, capital del noroccidental departamento de Antioquia, un tenebroso pasado de Colombia: drogas, mafias, violencia… muerte.

“Medellín me evoca ese recuerdo”, dijo en una cita al aire libre en esa ciudad, al alertar que “los jóvenes son naturalmente inquietos. Inquietud tantas veces engañada, destruida por los sicarios de la droga”. Y fue en Medellín donde mencionó la palabra “droga”, germen de dolor en Colombia.

Jesús invita a sus discípulos a tener tres actitudes y plasmarlas en sus vidas: ir a lo esencial, renovarse e involucrarse. Papa Francisco

El Pontífice visitó ayer la ciudad que en los últimos 25 años del siglo XX fue base del temible Cártel de Medellín, que controló el tráfico de cocaína a Estados Unidos y con su jefe —Pablo Escobar Gaviria, muerto por la policía colombiana en 1993— proyectó muerte y corrupción en América.

Medellín, narró, “me evoca tantas vidas jóvenes truncadas, descartadas, destruidas. Los invito a recordar, a acompañar este luctuoso cortejo. A pedir perdón para quienes destruyeron las ilusiones de tantos jóvenes, pedirle al señor que convierta su corazón, a pedir que acabe esta derrota de la humanidad joven”.
Con información de El Universal 

1. Mansión de Pablo Escobar en México ahora es un hotel

Sin duda alguna, el nombre de Pablo Escobar para nadie pasa indiferente, pues siempre será una de las figuras más imponentes del mundo de la delincuencia. El considerado el capo más grande de la historia, fue líder de todo un imperio del mundo del narcotráfico. Escobar quedó estampado en la historia del mundo como uno de los criminales más violentos, ricos y poderosos de todos los tiempos.


Con el estreno de Narcos, la serie de Netflix, el mito de Escobar fue nuevamente alimentado con la euforia de los millones de televidentes que se engancharon con la intriga que gira en torno al personaje colombiano.

Pero, ¿te gustaría pasar una noche en una de las mansiones que fue propiedad del “Patrón” Pablo Escobar?  

Pues ahora ese sueño guajiro puedes hacerlo realidad. En Tulumm, Quintana Roo, está una de las mansiones que el capo de capos tenía repartidas por todo América.

La lujosa casona fue descubierta en el 2003, luego de estar cerca de 10 años en el total abandono. Fue Lio Malca, un comerciante de arte de nueva york, quien compró la propiedad en 2012 y convencido de su potencial la convirtió en un magnífico hotel de nombre Casa Malca.

Lio rescató la extravagancia y el lujo que había puesto el dueño anterior del lugar, Casa Malca tiene detalles fabulosos tales como un patio techado repleto de alfombras persas, cortinas de terciopelo, pinturas, esculturas y muebles de diseñadores y artistas de renombre.  

Así que ve pensándolo, ahorra tu dinero y planea unas buenas vacaciones en ese lugar para que por unos días puedas vivir como Pablo Escobar.  


Guadalajara, Jal.- Juan Pablo Escobar recuerda cuando tenía siete años y el Ejército irrumpió en su escuela buscándolo. ¿Qué delito puede cometer un niño como para que un Ejército entre en un colegio?, pregunta y asegura que, de no haberse escondido aquel día, seguramente hoy no estaría aquí; de hecho, afirma que desde los 16 años está viviendo horas extras.

No ha sido nada fácil vivir siendo el hijo de uno de los narcotraficantes más conocidos en el mundo, Pablo Escobar Gaviria.

“Durante años estuvimos más acostumbrados al rechazo, a la discriminación, a la expulsión, a que se nos vinculara con mi padre como si fuésemos la misma persona, ha sido difícil borrar ese vínculo que se nos pretendió forzar tener”.

Tras escuchar un sinfín de versiones sobre la vida de su padre, Sebastián Marroquín, como también se hace llamar, decidió hacer una extensa investigación y compartirla a través de libros, el primero titulado Pablo Escobar, Mi Padre y el más reciente titulado Pablo Escobar In Fraganti, lo que mi padre nunca me contó, en el que redescubre la figura de Escobar a través de encuentros con personajes que fueron sus enemigos o sus víctimas. En entrevista para El Universal, el escritor y arquitecto asegura que todo esto ha sido una forma de reconciliación con su pasado y una forma de mostrar otras versiones que no glorifican a su padre como ocurre en series de televisión y películas.

“Para mí es más que un reto seguir en este camino de la paz, porque tristemente para mí el camino más fácil hubiera sido el de la violencia y el narcotráfico, pero como conocí tan de cerca esa vida por mi padre, no conozco narco jubilados y no veo un futuro bonito para sus familias, para ellos mismos; al final lo que parece un gran negocio no lo es, termina trayéndote más miseria. No te das cuenta de que toda esa fortuna entera no te alcanza para comprar un minuto de tranquilidad para ti o para tu familia”, dice.


Su trabajo como escritor lo ha llevado a países como Lituania y ha traducido sus libros a idiomas como el griego. En todos esos lugares la gente le pide autógrafos...

“Es extraño porque no estamos hablando de Silvester Stallone, ni mucho menos de la ficción, hubo mucha gente que murió y es incómodo para mí. No tengo problema, me tomo fotos, pero tal vez cerca pudo haber una víctima y pienso en qué pudo sentir esa persona al ver eso”, señala.


Tras mucho tiempo sin poder regresar a Colombia, Juan Pablo pasó seis meses ahí y su más reciente libro también se desarrolló en ese país que tuvo que abandonar. Su estadía fue tranquila, aunque lamenta que Colombia siga siendo suelo productor. “Colombia sigue ostentando tristemente ser el primer productor de drogas en el mundo... Hoy tenemos niveles de siembra en hectáreas de coca como nunca antes en la historia de la lucha contra las drogas, así de bien vamos gracias al prohibicionismo. En la medida en que esas cosas no cambien, la realidad en nuestro entorno no va a cambiar, porque las leyes que nos rigen hoy nos garantizan la violencia que estamos viviendo los pueblos latinoamericanos”.

Al preguntarle su opinión sobre Joaquín, El Chapo Guzmán, a quien muchos relacionan con Escobar en cuanto a impacto, responde que lo único que une a ambos es que son hijos del “prohibicionismo”. Si esto no existiera, asegura, su padre tal vez seguiría como campesino. “Me pregunto y les pregunto, ¿para qué sirvió el show del Chapo? ¿Cambió el mundo, dejaron de vender drogas en EU, dejaron de entrar drogas a EU, se redujo la violencia, qué cambió realmente? No cambió nada ni va a cambiar nada, si mañana agarran a otro más grande que este señor no va a cambiar nada, es sólo un show para entretener”, afirma.

Otra de las formas en las que Juan Pablo ha intentado hacer la diferencia es través de conferencias con las que ha viajado a lugares de México como Acapulco, Michoacán y Guadalajara. Ahí ha compartido su testimonio con víctimas del narcotráfico en México.
No sólo eso. Durante una conferencia reciente en Guadalajara, al momento de las preguntas una mujer se levantó y en cuanto habló dejó ver que era colombiana. “Yo fui una víctima de tu padre” compartió delante de 800 personas.

“Le pedí perdón por el daño que sufrió... al final me agradeció por esta labor, se acercó, nos dimos la mano y concluimos ese diálogo que se dio de manera improvisada”.

Juan Pablo también tiene un documental titulado Los pecados de mi padre, donde se disculpa con las víctimas del narcotraficante.

Este año el escritor estará en la Feria del Libro de Guadalajara, algo que por el estigma en torno a su padre también se había postergado. “Me invitaron a Guadalajara porque casi los extorsioné” dice sonriendo y agrega: “Me dijeron que me invitaban a la de Guatemala y le dije a la editorial que ‘sí voy a Guatemala con la condición de que tengo que ir a Guadalajara este año, les guste o no, si no, no voy a ninguna’, casi como que me autoinvité. Les dije o me invitan ustedes o yo alquilo mi lugar”.

Con un hablar pausado, con sentido del humor y reiterando su postura de paz, Juan Pablo sabe distinguir muy bien a su padre del narcotraficante.

“Él como papá cumplió una labor intachable, pero como hombre o como ser humano por supuesto que tiene miles de errores y de fallas que se pueden reprochar”.

Juan Pablo considera que la creación del personaje de Pablo Escobar no habría sido posible sin los medios de comunicación. “Mi padre es responsable del 100% de sus acciones criminales, pero los medios son los responsables de la creación del mito sobre Pablo Escobar”, señala.


Colombia.- El arma favorida de Pablo Escobar era una SIG-Sauer P226 semiautomática con cargador para 13 balas. El 9 de junio de 1991, fue memorable cuando quitó las 13 balas de su cargador y le entregó el arma al procurador general, Carlos Gustavo Arrieta, como muestra de su rendición a la justicia.

Poco tiempo después volvió a él, aun recluido en la cárcel La Catedral, de la cual se dio a la fuga un año después.


El 2 de diciembre de 1993 fue un día grabado en la historia, Escobar fue ultimado y circularon las imágenes de su cuerpo ensangrentado con la Sig Sauer próxima a su mano derecha y la Glock, sin haber sido utilizada disparar, aún dentro de una cartuchera.

La vestimenta que llevaba Escobar cuando lo asesinaron, su reloj dorado y la Glock son mostrados como trofeo en el museo de la Policía Nacional de Colombia. Pero la Six Sauer, fabricada por Schweizerische Industrie Gesellschaft de Suiza y Sauer de Alemania, desapareció durante 23 años.

Según Infobae, el libro "Así maté a Pablo Escobar" del coronel Hugo Aguilar Naranjo, quien aseguró le dio el tiro de gracia al "Patrón", relata lo que ocurrió después de su muerte:
"Me cerqué sigilosamente, retiré con el pie la ´pistola, guardé la mía, lo cogí de la camisa, le miré bien la cara y sobre todo las cejas, le quité el reloj y lo detuve a las 3.20 d ela tarde. Luego lo cogí de la camisa e hice un gesto de sí era Pablo Escobar. Tomé el radio y grité: "Viva Colombia, murió Pablo Escobar".


Daniel Coronell, columnista de la revista Semana,señala que la versión más creíble del asesinato de Escobar es la de un oficial que permanece en el anonimato y es conocido con el alias "Sangre e'yuca". Pero es verídico que Aguilar fue el primero en tomarse fotografías con el cuerpo del capo.

Coronell comenta que ha rescatado un archivo en Lisboa, Portugal, es un documental sobre Pablo Escobar filmado por el Grupo Prisa en 2002, no publicado. En ese filme Aguilar hace público el misterio:

"La pistola de Pablo la cambié… Por la historia de la pistola, yo la conservo. La pistola que yo tenía la tiré a él y cogí la de él".
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