Estas son las confesiones de 'Popeye' sobre 'El Chapo' Guzmán

- 7:13:00


Jhon Jairo Velásquez, alias "Popeye", exjefe de sicarios del poderoso narcotraficante colombiano Pablo Escobar, rompió el silencio sobre Joaquín 'El Chapo Guzmán', fugitivo desde el pasado 11 de julio cuando se escapó de una cárcel de máxima seguridad en México.

'Popeye', que salió de prisión tras cumplir una pena de más de veinte años por haber confesado su participación en unos 300 asesinatos, aseguró en una entrevista al semanario 'Proceso' que 'El Chapo' sabe que 'tiene que hacerse matar', ya que en caso de ser detenido 'será inmediatamente extraditado a Estados Unidos'.

Velásquez agregó, "el capo no soporta una cárcel de súper alta seguridad en Estados Unidos. Ahí la comida se la dan a usted con un pito (popote), desayuno, almuerzo y cena. Nadie le habla, no hay contacto humano. Si le llega una carta se la muestran por una pantalla de televisión.

'Popeye' es uno de los tres sobrevivientes del Cártel de Medellín, y con su vasta experiencia en el mundo del narcotráfico habla con propiedad al aseverar que el narco mexicano sería capturado si todos sus enemigos –policías y militares honrados, agentes estadunidenses e incluso Los Zetas– se unen para localizarlo. El problema, dice, es que ni al gobierno mexicano ni al propio Chapo les conviene que sobreviva.

'El Chapo es hombre muerto'

El expistolero, que pasó 10 años al lado de Escobar y ha convivido con la élite delictiva de Colombia, concluye que 'El Chapo es hombre muerto'. "Para un mexicano recalcitrante como El Chapo, que es así como era Pablo Escobar cuando vivía aquí, en su tierra, estar en una cárcel de Estados Unidos es una cosa muy berraca (dura). Por eso El Chapo se hace matar".

Popeye cuenta con la misma experiencia de 'El Chapo', el también se fugó de una cárcel el 22 de julio de 1992. Lo hizo con Pablo Escobar, el jefe del Cártel de Medellín, cuando el gobierno de César Gaviria quería trasladarlos de la cárcel La Catedral –hecha y controlada por ellos– a un penal militar.

Escobar, el principal capo del narcotráfico en su época, huyó sin pausa durante 16 meses y 11 días. El 2 de diciembre de 1993 cayó abatido al enfrentarse con un grupo de élite policiaco-militar que lo persiguió día y noche. Según Popeye, dar con el paradero del Chapo puede llevarles a las autoridades mexicanas entre 16 y 18 meses, casi el mismo tiempo que les llevó a las fuerzas de seguridad colombianas dar con Escobar.

"Es el tiempo lógico en que lo pueden ir acorralando en sus finanzas, en su familia, en su aparato de seguridad, en todo. Eso no es de un día para otro, es un trabajo milimétrico. Tienen que hacer mucha inteligencia, y eso es despacio. Pero de que dan con él, dan con él, porque es un asunto político para el gobierno mexicano. De honor", concluye.
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